8. RESEÑA OTRA VUELTA DE TUERCA




  • Título: Otra vuelta de tuerca
  • Autor: Henry James 
  • Editorial: Siruela
  • Género: Clásicos
  • Año: 2015 (1ª edición: 1898).
  • Formato: ebook
  • Nº Páginas: 184
  • ISBN: 9788498415889
  • Precio: 6.99e kindle (tapa blanda, 15,95e)







¿Qué puede hacer una institutriz, sola en un aislado caserón, para proteger a sus dos pupilos del lento acoso de los fantasmas? Nos hallamos ante uno de los mejores argumentos de la literatura moderna. Se ha dicho que encierra un aviso de la presencia del mal más allá de toda imaginación, una refinadísima historia sobre los inconvenientes de la bondad, una metáfora de la escritura. Tal vez las interpretaciones sean infinitas. Esta traducción, obra del argentino José Bianco, tiene categoría de clásica, Jorge Luis Borges escribió: Recuerdo ahora su admirable versión del más famoso de los cuentos de Henry James. El título es, literalmente, La vuelta de tuerca. Bianco, fiel a la complejidad de su artífice, nos da Otra vuelta de tuerca.



Esta pequeña joya de la literatura publicada en 1898; de manos de Henry James, es especial por ser una historia de fantasmas dentro de la propia historia; y por la multiperspectiva, y es que encontramos hasta tres narradores.

Es de noche; un círculo de personas se congregan alrededor de una hoguera para contar historias de miedo; y es uno de los integrantes, Douglas, que refiere conocer una historia real de fantasmas, pero que para ello tiene que ir a buscar el manuscrito, escrito hace muchos años por la propia protagonista.

Douglas empieza a contar la historia, pero la voz ya no es la suya, sino la de una institutriz de la época victoriana, que sublima el carácter puritano y servicial que muestra. La contrata el tío de dos niños para que se haga cargo de ellos, con la indicación de que resuelva todos los inconvenientes que surjan sin importunarlo.

Era un placer sentirme allí, tranquila y justificada; era un placer, sin duda, pensar que mi discreción, mi modesto buen sentido y, de manera general, la corrección y elevación de mi carácter causaban también placer –¡si alguna vez pensaba en ello!– a la persona cuyo anhelo había satisfecho. Estaba haciendo lo que él había deseado ardientemente, lo que me había pedido desde el primer momento que hiciera; y que yo, después de todo, pudiera hacerlo, me causaba un goce aún mayor del que había osado esperar.”


La institutriz empieza a tener visiones de unos entes, que resulta que vivían previamente en la casa, eran los antiguos sirvientes. Vamos conociendo detalles de estas personas, a través de las conversaciones que tiene con la ama de llaves, la señora Grove; y podemos sentir la obsesión y el miedo de la institutriz porque estos seres pudieran corromper y poseer a los niños.

El elemento de tensión, es el silencio, el secreto, y es que el niño regresa a la casa expulsado del colegio, algo a sucedido; pero la institutriz prefiere negarlo, y cavilar sobre la posibilidad de que debe haber sido un error, exaltando la bondad e inocencia de los niños. Reconocerlo, hubiera significado hablar del tema, tomar medidas, buscar otro colegio, y por supuesto importunar al tío ausente.
¿Entonces existen los fantasmas? ¿Se trata de una locura de la institutriz?
¿Qué les pasó a los niños? ¿Existe el mal?

El manuscrito, es un relato de puño y letra de la institutriz, de su experiencia, de tal y como se produjeron los hechos, de sus emociones, de las interpretaciones que va haciendo...durante la lectura se genera una atmósfera psicológica que nos hace dudar de la veracidad de los hechos, de si los fantasmas existen, o de si se trata de la locura de una joven reprimida. Nada se dice, dejando a la imaginación del lector, con lo que tiene múltiples interpretaciones.
Se dice que un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir. Y este libro es de los que si los relees siempre encontrarás algo nuevo. 

Lo recomiendo, a pesar de que se me ha hecho farragoso, de difícil lectura, por el estilo narrativo. Se trata de un estilo barroco, repleto de yuxtaposiciones, frases largas que se tienen que leer, dos y tres veces para poder entender.
Al finalizar el relato del manuscrito, lo lógico sería pensar que volviera el foco al escenario de la hoguera, y se estableciera una discusión entre los oyentes, pero aparece un tercer narrador, que parece que es el propio autor, reflexionando sobre algunos aspectos relevantes de la forma en la que se presenta y se escribe esta historia.

Otra vuelta de tuerca era desesperadamente una acción o no era nada. Tuve que decidir, en fin, que mis apariciones fueran correctas o que mi historia fuera «buena»; esto es, producir mi impresión de lo terrible, mi concepción del horror. Los buenos fantasmas, los de libro, constituyen temas pobres; y estaba claro desde el
principio que mis presencias merodeadoras, acechantes, enfermantes, mi par de agentes anormales, se apartarían enteramente de las reglas.”

En definitiva, un clásico de fantasmas, que requiere una lectura atenta, y con una atmósfera de intriga sin respuestas directas, y un final abierto a la libre imaginación de cada lector.


Henry James (Nueva York, 1843-Londres, 1916) nació en el seno de una adinerada y culta familia de origen irlandés. Recibió una educación ecléctica y cosmopolita, que se desarrolló mayoritariamente en Europa. En 1875 se estableció en Inglaterra después de publicar en Estados Unidos sus primeros relatos. El conflicto entre la cultura europea y la estadounidense está en el centro de muchas de sus obras, desde su primera novela, Roderick Hudson (1875), hasta la trilogía con la cual culmina su carrera: Las alas de la paloma (1902), Los embajadores (1903) y La copa dorada (1904). Maestro de la novela breve, algunos de sus logros más celebrados se hallan en este género: Otra vuelta de tuerca (1898), En la jaula (1898) o Los periódicos (1903). Cerca del final de su vida se nacionalizó inglés. En palabras de Gore Vidal, «no había nada que James hiciera como un inglés, ni tampoco como un estadounidense. Él mismo era su gran realidad, un nuevo mundo, una terra incognita cuyo mapa tardaría el resto de sus días en trazar para todos nosotros».






2 comentarios:

  1. ¡Hola!
    La verdad no me llama demasiado la atención, además soy bastante miedosa y los fantasmas no son la excepción jajaja Además mi mente no está en condiciones de leer algo que requiera TANTA atención como vos decís.
    Nos leemos :)

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  2. No da miedo, piensa que este relato tiene muchos años, es como ver Poltergeist, que en su momento dió mucho miedo, pero ahora ya no.
    Pero si, es de lectura atenta y reflexiva.
    Gracias por comentar ;)

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