6. RESEÑA EL RETRATO DE DORIAN GRAY




    • Título: El retrato de Dorian Gray.
    • Autora: Oscar Wilde
    • Editorial: e-artnow
    • Género: Novela negra
    • Año: 2015 (1ª edición: 1890).
    • Formato: ebook
    • Nº Páginas: 150
    • ISBN: 9788026834694 
    • Precio: 0,47e kindle (tapa blanda, 10,40e)
     




    Se trata de una novela que escribió Oscar Wilde, publicada en 1890. Se considera una de las últimas obras clásicas de la novela de terror gótica con una fuerte temática faustiana. La novela cuenta la historia de un joven llamado Dorian Gray, retratado por el artista Basilio Hallward, quien queda enormemente impresionado por la belleza física de Dorian y comienza a encapricharse con él, creyendo que esta belleza es la responsable de la nueva forma de su arte. Dorian conoce a Lord Henry Wotton, un amigo de Basil, y empieza a cautivarse por la visión del mundo de Lord Henry. Exponiendo un nuevo tipo de hedonismo, Lord Henry indica que "lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos". Al darse cuenta de que un día su belleza se desvanecerá, Dorian desea tener siempre la edad de cuando le pintó en el cuadro Basil. El deseo de Dorian se cumple, mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura en él retratada envejece por él.”

     
    Si te gustan las novelas góticas de terror, no debes dejar de leer este clásico de la literatura universal, publicado en 1890 de manos del escritor Oscar Wilde, y llevado al cine y al teatro en múltiples ocasiones.

    Pero empecemos por describir la argumentación y los personajes principales de esta historia; Basil Hallward, es un artista que está retratando a Dorian Gray, un joven de apenas 19 años, por el que siente una fuere admiración y considera que la belleza del joven, es fuente de inspiración y de desarrollo de su capacidad artística.
    En ese encuentro, Dorian conoce a uno de los amigos de Basil, Henry Wotton, el cual tiene una visión particular sobre el sentido de la vida; basada en el hedonismo, en la experimentación de los sentidos, en la exaltación de lo estético y artístico; y de repudia de lo mundano y vulgar.
    Henry encandila al joven Dorian desde un principio con su palabrería, y alimenta de forma continua su ego vanidoso, provocando una enorme influencia en el desarrollo de su personalidad. Este personaje disfruta con el arte de la manipulación, que ejerce con todo el mundo, pero en especial con el influenciable Dorian.

    Conocía a Hallward desde hacía meses, pero la amistad entre ambos no lo había cambiado. De repente, sin embargo, se había cruzado con alguien que parecía descubrirle el misterio de la existencia.” (pp. 14)

    Admirando el retrato de Basil, y empujado por los comentarios de Henry sobre la decadencia irremediable del cuerpo y la belleza por efecto del tiempo; Dorian se siente aterrado, y exclama “
    Me haré viejo, horrible, espantoso. Pero este cuadro siempre será joven. Nunca dejará atrás este día de junio… ¡Si fuese al revés! ¡Si yo me conservase siempre joven y el retrato envejeciera! Daría…, ¡daría cualquier cosa por eso! ¡Daría el alma!” (pp. 14). ¡Maldita la hora, en la que hizo este ruego!

    Dorian, se enamora de una joven actriz, de clase humilde, pero hermosa. Se siente encandilado por el arte romántico de la interpretación de la joven, pero tras una mala representación teatral, se siente defraudado y se muestra duro y hostil, rechazándola. Esta acción despreciativa, será la primera mancha en su alma, que se verá reflejada a través de una ligera deformación de los rasgos del retrato. A partir de este momento, Dorian experimentará un miedo creciente hasta límites insospechados, ante la posibilidad de que alguien descubra su secreto, llevando una doble vida, por un lado dándose al hedonismo y a la satisfacción de los sentidos, sin importar el impacto sobre los demás; y por otro lado, una vida social superficial.

    La temática de la obra se fundamenta en el narcisismo, el hedonismo y la búsqueda de la belleza como el fin último de la felicidad. Satisfacer los propios deseos, sin importar los intereses o la dignidad de otros, tiene múltiples consecuencias en el espíritu; el aislamiento tras el rechazo de esos otros a los que desprecia el narciso, el sufrimiento de la soledad y del miedo a ser juzgado; la incapacidad de generar relaciones reales y profundas, ya que éstas se fundamentan en la superficialidad de la imagen.
    Estoy demasiado centrado en mí mismo. Mi personalidad se ha convertido en una carga. Quiero escapar, alejarme, olvidar.” (pp 133)

    A pesar de que conocía a grandes rasgos la historia, me he sorprendido a cada página, me ha hecho sentir indignación, rabia, lástima...y me ha mantenido en un buen nivel de tensión. Algo tiene que ver el estilo narrativo del autor, que a través del estilo indirecto libre, nos transmite las emociones y pensamientos de los personajes a través de la voz del narrador; sin introducir frases introductorias (dijo qué, preguntó...), lo que facilita la lectura y la inmersión, tal y como la viven los personajes.

    Respecto a la ambientación, representa a la alta sociedad británica de estilo victoriano, con un marcado esteticismo (movimiento artístico inglés de finales del siglo XIX, basado en la doctrina de que el arte existe para beneficio de su exclusiva belleza y que ésta debe ser elevada por encima de la moral y de los temas sociales); y una imagen del hombre y la mujer propia de la época.

    Mi querido muchacho, ninguna mujer es un genio. Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen nada que decir, pero lo dicen encantadoramente. Representan el triunfo de la materia sobre la mente, de la misma manera que los hombres representan el triunfo de la mente sobre la moral.” (pp 31)



    Como aspectos negativos, destacaría que hacia la mitad del libro, hay dos capítulos que hacen referencia a los diversos intereses que va adquiriendo el protagonista; joyas, tapices...que se eternizan con ejemplos y datos que en mi opinión eran irrelevantes para la historia, o que se podrían haber descrito muy brevemente.
    Queda sin desvelar uno de los secretos de la historia, y es que Dorian le entrega una nota al personaje de Alan Campbell, coaccionándolo para que le haga un favor, que acaba con terribles consecuencias, pero da fin a la obra sin revelarnos este dato, y eso me ha decepcionado.

    Lo recomiendo, un clásico lleno de valiosas reflexiones, en el que terror, hedonismo, narcisismo, enajenación, depravación, asesinato, paranoia, serían sus palabras clave.

    Su belleza le había perdido, su belleza y la juventud por la que había rezado. Sin la una y sin la otra, quizá su vida hubiera quedado libre de mancha. La belleza sólo había sido una máscara, y su juventud, una burla. ¿Qué era la juventud en el mejor de los casos? Una época de inexperiencia, de inmadurez, un tiempo de estados de ánimo pasajeros y de pensamientos morbosos. ¿Por qué se había empeñado en vestir su uniforme?” La juventud lo había echado a perder. (pp. 144)


     
    Oscar Wilde nació en Dublín en 1854. Estudió en el Trinity College de su ciudad y, más tarde, en Oxford, donde destacó en el estudio de los clásicos y como poeta. Fue allí donde recogió la influencia de los estetas Walter Pater y John Ruskin. Su peculiar indumentaria y su carácter excéntrico le convirtieron en blanco de sátiras y bromas, pero su ingenio y su talento le hicieron ganar numerosos admiradores. Tras un primer libro de poemas y una obra teatral, Vera o los nihilistas (1882), que se estrenó en Nueva York durante uno de sus viajes como conferenciante, el autor se instaló en Londres. En 1884 se casó con Constance Lloyd, una mujer irlandesa adinerada, con la que tuvo dos hijos. Desde entonces se dedicó por completo a la literatura. En 1895, en la cima de su carrera tras el estreno en 1890 de su polémica obra de teatro El retrato de Dorian Gray, que se publicaría como novela un año después, y tras el éxito de las comedias Una mujer sin importancia (1893), Un marido ideal (1895) y La importancia de llamarse Ernesto (1895), Wilde se convirtió en la víctima de las iras de la convencional sociedad victoriana al ser acusado de sodomía por el padre de lord Alfred Douglas. Hallado culpable en el juicio, fue encarcelado en Reading y condenado a trabajos forzados durante dos años. La prisión lo arruinó material y espiritualmente, y al salir se instaló en París, donde murió en 1900. Además de sus obras ya citadas, Wilde publicó tres colecciones de cuentos escritas para sus hijos: El príncipe feliz (1888), El crimen de lord Arthur Savile (1891) y La casa de las granadas (1892); un poderoso poema escrito en la cárcel, La balada de la cárcel de Reading (1898), y una extensa epístola confesional, De profundis (1895), publicada tras su muerte. Maestro también de la crítica y el ensayo, sus obras tienen una vigencia universal. 


     

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario